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domingo, 31 de diciembre de 2017

¿Tiene edad el amor? Parejas con diferencia de edad ¿que opinan ustedes?

Escrito por Webmaster Psicología

Al ver a una pareja con edades muy diferentes, nuestros prejuicios sociales pueden hacer que malinterpretemos la razón por la que están juntos. No obstante, lo que busca una persona en alguien más mayor o menor es algo exclusivamente personal y, aunque puede haber problemas y dificultades en la relación, lo que realmente importa es la felicidad de la pareja.

¿Tiene edad el amor? Parejas con diferencia de edad

Según la cultura popular, no; el amor no tiene edad. Y es que mucha gente afirma que, en cuestiones de relaciones, no importa que exista una gran diferencia de edad.

Sin embargo, otros creen que, cuando hay una pareja cuyas edades distan en muchos años, las intenciones y motivaciones van más allá del propio amor que pueda haber entre ambos, por lo que la relación no sería tan auténtica.

Este último razonamiento no es más que el resultado de un estereotipo, porque lo más común y lo socialmente más aceptado es una pareja cuyas edades no difieran más allá de los cinco años. No obstante, igual que cada pareja es única, las razones por las que están juntos también son diferentes.

¿Qué se busca en una edad diferente?

Lo primero y más importante es entender que el papel de la diferencia de edad en la pareja no es igual entre una persona joven y otra adulta, que entre dos personas ya adultas.

Cuando uno de los miembros es adolescente o muy joven y el otro ya adulto y se llevan diez o veinte años puede haber más dificultades, pues están en etapas de la vida y del desarrollo muy distintas: los niveles de madurez son tan diferentes que el adulto puede llevar todo el peso de la relación, convirtiéndose más en una figura paterna o materna, e impidiendo, no siempre intencionadamente, la relación del otro con personas de su edad.

Estos problemas pueden no presentarse en una pareja cuyos miembros se llevan muchos años, pero en la que ambos son adultos. Las diferencias no serán tan grandes, y podrán compartir responsabilidades y un proyecto conjunto.

Cuando vemos una pareja en la que él es mayor y ella muy joven, siempre pensamos que es una cuestión de dinero para la mujer y de volver a sentirse joven para el hombre. Sin embargo, hay otras muchas explicaciones:

Hay personas que buscan una pareja con un perfil más de cuidador y protector, muy cercano a la figura paterna o materna.

Esto puede sacar a relucir una personalidad insegura y dependiente, buscando la necesidad de que alguien se responsabilice de él, más que una relación íntima propiamente dicha.

Por el otro lado, muchos profesionales creen que, para ciertas personas, la búsqueda de una pareja menor tiene que ver con una necesidad de control y dominio de la relación.

Otro perfil es el de la persona que se siente atraída por la experiencia, la madurez, la seguridad, la estabilidad o incluso la sabiduría; todas características atribuidas normalmente a las personas más mayores.

Obviamente, en el otro sentido también se buscan muchas cosas. Muchos adultos se sienten atraídos por personas más jóvenes, llenas de alegría y vitalidad, que les hagan recordar sus propios tiempos de juventud.

Suelen ser personas que valoran, por encima de todo, la belleza física del otro, potenciando su propia autoestima.

Y, por supuesto, muchas veces la cuestión es simplemente una comunión de valores e ideas; es decir, no siempre los perfiles son los mencionados, sino que, en ocasiones, las personas con mucha diferencia de edad tienen más cosas en común de las que podríamos creer en un principio.

Posibles problemas y soluciones

Aun cuando la relación puede ser muy positiva y ambos están de acuerdo en lo que cada uno busca en el otro, hay ciertos problemas que pueden presentarse en la pareja:

El estilo de vida. Si la distancia entre edades es muy amplia es posible que ambos tengan distintas motivaciones, aficiones o incluso amistades cuya diferencia puede potenciarse con el tiempo.

Es importante compartir tanto actividades como ideas o convicciones que sean vuestras y no se vean perjudicadas con la edad, pero también adaptarse a los cambios inevitables que se produzcan.

Los celos. Es probable que la persona mayor pueda sentir celos de personas con edades más cercanas a la de su pareja que puedan poner en entredicho su atractivo o su capacidad sexual.

Lo ideal es no dejarse llevar por estas ideas, que pueden convertirse en obsesiones que acaban boicoteando y destrozando la relación.

El sexo. Cuando la pareja es más joven quizá éste no sea el problema, pues puede ser incluso una ventaja. Sin embargo, en edades avanzadas las relaciones sexuales cambian, y hay que adaptarse a ellas.

Es posible que el deseo y la propia capacidad se reduzcan, pero siempre se puede llegar a un ajuste entre ambos.

Como en todas las parejas, lo importante no es no tener problemas, sino saber afrontarlos y solucionarlos. Si creéis que necesitáis ayuda en este sentido no dudéis en solicitar apoyo psicológico, cuya terapia puede beneficiaros en gran medida.

De todas formas, la clave es saber qué queréis el uno del otro y disfrutar de la relación lo máximo posible; no olvidéis que, al fin y al cabo, la edad no es más que un número, y la importancia que tiene es la que vosotros le deis.

¿Cómo reconquistar a tu pareja?

Reconquistar a la pareja suele tener un cierto grado de dificultad dependiendo de cuán fuertes hayan sido los motivos por los cuales terminaron previamente y del tipo de temperamento que la persona a quien quieres reconquistar tenga.

Reconquistar a tu pareja debe ser un trabajo en el que se invierta tiempo, dinero y constancia; si fallaste y ahora quieres estar de nuevo con esa persona, debes entender que tienes que verdaderamente cambiar lo que hiciste y convencer de eso a tu antigua pareja.

Y no se trata solo de decirlo, se trata de demostrarlo, porque si dices algo que no sientes, a la larga esa farsa se derrumbará, dejando revelada la persona que realmente eres con todos tus sentimientos; probablemente vuelvas a fallar y lastimar a esa persona que tanto te importa.

¿QUIERES RECONQUISTARLE POR AMOR O POR COSTUMBRE?

Es importante que te preguntes ¿por qué quiero reconquistar a mi pareja? La respuesta que obtengas va a ser determinante para que decidas tus próximos pasos; si la quieres reconquistar solo porque la extrañas, te hace falta, o piensas que te aburres en la soledad, a la larga notarás que eso no era lo que querías y que pudo ser mejor si la hubieses dejado ir.

Pero, si por el contrario sientes un amor verdadero y la causa de la ruptura es algo perdonable, pues pon todos tus esfuerzos en el proceso como si estuvieran empezando de cero, con la diferencia (y gran ventaja) de ya conocerla perfectamente. Aquí tienes unos buenos consejos para enamorar a un hombre.

¿HAY ASPECTOS QUE PUEDAS CAMBIAR?

Puedes sorprender a tu pareja haciéndole entender lo importante que es para tu vida y eso solo lo puedes lograr si estás dispuesta/o a cambiar eso por lo cual terminó la relación. Dependiendo del caso que sea, se pueden dar detalles físicos, hacer cosas importantes por esa persona y hasta pedir ayuda a sus familiares y amigos.

RECONSTRUIR LA CONFIANZA.

Particularmente existe una posición que determina que si una relación se acabó, acabada se debe quedar; bien sea por faltas de respeto o mentiras, la confianza en una misma persona muy difícilmente se puede recuperar, a menos que haya sido algo tan simple que con el tiempo se olvida.

DALE TIEMPO AL TIEMPO.

Si tu pareja te ha dejado claro que no desea estar contigo nuevamente y tú te estás muriendo porque esté a tu lado, pues de igual manera, déjala tranquila o tranquilo; quizás si te alejas es la mejor forma en que las cosas sanen; no se sabe además que vueltas pueda dar el destino y que hasta él o ella sea quien vuelva contigo.

Pero, si por el contrario existe la más mínima esperanza proporcionada por tu pareja ¡no la desaproveches! Llénala de buenas acciones y detalles que reflejen que tu cambio es genuino, que jamás volverás a hacerle lo que le hiciste; es más si no lo habías hecho antes ¡proponle matrimonio! Si hay amor, las cosas fluirán solas.

En el proceso de cómo reconquistar a tu pareja solo debes darle rienda suelta a tu creatividad; dale visitas sorpresas, déjale detalles en la oficina, organiza comidas con sus familiares y amigos, haz las cosas como a esa persona le gustaría que las hicieras, ayúdala a lograr sus objetivos, demuéstrale apoyo en todo momento, eso sin duda hará que tu pareja lo reconsidere y pueda acceder a volver.

Cuando tengas la oportunidad de estar a su lado, no dudes ni por un momento en desatar toda la pasión que llevas por dentro retenida, demuéstrale con caricias y besos lo mucho que te hace falta y dile muy cerca del oído cuanto la amas.

Haz cosas diferentes, di cosas que nunca has dicho, ámala/o más fuerte que nunca. Si el amor es grande, a pesar que estén un poco indecisos, terminarán diciendo que sí.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Cinco cosas que NO debes hacer cuando estás celoso

Escrito por Estefanía Mónaco Gerónimo

Dicen que el celoso no sufre por lo que ve, sino por lo que imagina. Es posible que estés sesgando la realidad por miedo a perder a tu pareja, y puede que tus celos estén injustificados.

En ese caso, lo recomendable es intentar apartarlos como sea. Sin embargo, no siempre hay que asumir que los celos hay que quitárselos y olvidarlos.

En ocasiones los celos funcionan como una especie de alarma, pues avisan de que algo no está funcionando bien entre vosotros (rutina, desinterés, cansancio…) y precisamente por eso una tercera persona está colándose en vuestro espacio.

Cinco cosas que NO debes hacer cuando estás celoso En este otro caso, es necesario que determinéis juntos los pasos a seguir, siempre que queráis salvar la relación.

Sea cual sea vuestra situación, hay cinco cosas que no debes hacer cuando te sientes celoso.

¡Cuidado, es muy fácil caer en ellas!

1.- No acuses a tu pareja

No la acuses ni des por hecho cosas inciertas, o se pondrá a la defensiva. Los celos son un tema que debe tratarse con delicadeza y dulzura.

Además, hay personas que odian que se ponga en duda su confianza, y más si sienten que no están dando motivos.

Aclara con tu pareja qué razones tienes para sentirte celoso. Habla con sinceridad, no ocultes nada, por absurdo que te parezca.

Decirlo en voz alta te ayudará a ti también a darte cuenta de matices nuevos.

2.- No prohíbas

No quieras que tu pareja esté contigo por obligación, ni que se sienta frustrada o limitada por ti. Eso hará que cada vez tenga menos ganas de estar contigo.

A nadie nos gusta que nos quiten libertades. Todo es negociable, y podéis hablarlo para llegar a un acuerdo.

Prohibirle algo es una forma de amenazarle con quitarle tu cariño si lo hace: ¡y eso es chantaje!

3.- No caigas en la tentación de mirarle a escondidas el móvil, el ordenador…

Si lo haces, pierdes la razón que tienes.

El fin no justifica los medios. En todo caso es mejor que, eventualmente (no lo hagas costumbre), le pidas a tu pareja que te enseñe ella misma algo que necesitas ver para estar más tranquilo (algún mensaje, por ejemplo).

Si no quiere quiere hacerlo está en su derecho, y eso tampoco significa que tenga algo que ocultar.

Todos necesitamos nuestra intimidad (es positivo que no fusionéis vuestros espacios) y nos sentimos incómodos si alguien lo invade.

4.- No pienses mal ni busques cinco pies al gato

Ante la duda, pregúntaselo abiertamente. Por otro lado, plantéate: ¿haces tú cosas similares a las que rechazas en tu pareja? ¿Te consideras infiel por ello?

Piensa que ella no está sola en el mundo: es normal que se relacione, y tú también lo haces.

A lo mejor, si lo haces tú no le das importancia y lo ves normal, pero si lo hace ella te molesta.

5.- No actúes por despecho

Piénsatelo dos veces antes de reaccionar haciendo algo a modo de “venganza” para conseguir que tu pareja sienta celos, igual que tú.

En ese momento puede que te sientas aliviado, pero a la larga os puede perjudicar a los dos.

De esta manera sólo desvías el foco de atención del problema y lo engrosas: en lugar de hablarlo y madurarlo, provocas más confusión y más motivos para distanciaros.

Piensa antes de hacer o hablar

En definitiva, ¡intenta pensar antes de hacer o de hablar! Los celos son totalmente emocionales e irracionales, nos salen de nuestra parte más profunda e instintiva.

En realidad, son adaptativos: evitan que se produzca una infidelidad, manteniendo a nuestro lado a la pareja y asegurando la reproducción de nuestros genes. ¡Pero ya no vivimos en las cavernas!

Tenemos que intentar poner un poco de cabeza y, aunque nos sintamos amenazados, procurar dejar de lado el acaloramiento para poder dialogarlo y actuar con sensatez.

Como ser feliz: 7 simples claves científicamente probadas que te ayudarán todos los días.

Felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces, está en armonía

¿Por qué parece tan complicado ser feliz?

Sí, yo también me he preguntado eso muchas veces. Quizás te sucede como a mí que, la famosa “zona de confort” ya no es suficiente, sino que más bien, resulta una “incómoda comodidad”.

O quizás, sólo tienes esa sensación de que, debe haber alguna manera de que se sienta mejor la vida. Si es así… ¡Felicitaciones para aquellos que como yo, se animan a cuestionarse las cosas y quieren saber como ser feliz, o al menos quieren intentarlo!

Que te encuentres aquí, leyendo estas líneas, ya es un buen signo de que estas dispuest@ a cambiar. ¡Qué bien que así sea, porque preparé varios tips que a mí me han ayudado (es un trabajo diario ser feliz) y que estoy segura de que, por ser científicamente probados, si los pones en práctica, tú también podrás conseguirlo. :)

1- PRIMERO, ELIGE SER FELIZ, LUEGO PIENSA EN EL COMO SER FELIZ.

Bonnie Ware, trabajó en cuidados paliativos acompañando a pacientes a quiénes les quedaban pocos meses de vida. En este proceso logró concluir que, el arrepentimiento que comúnmente manifestaban esas personas, era: “Ojalá hubiese tenido el valor de vivir una vida propia, no la vida que otros esperaban de mi“.

La vida es una sola y demasiado corta para que esperemos ingenuamente ese momento perfecto, en el cual creemos que la felicidad bajará de algún cielo, e ingresará a nuestra vida en forma de dinero, oportunidad, persona, etc. Y que simplemente con abrazar ese instante, juntaremos la fuerza para: ¡empezar a ser feliz!. No. La felicidad es un viaje mucho más largo que ese, más profundo, y más reconfortante, por cierto.

Es una decisión diaria ser feliz, y cómo cualquier otro hábito, requiere un compromiso constante para internalizarlo.

Entonces, ten primero la INTENCIÓN, la predisposición para

salir de tu zona de confort, para dejar viejas costumbres y pensamientos atrás, y ahora mismo empieza a realizar simples modificaciones, que irán aportando esa sensación de bienestar y plenitud, que te permitirán ser más feliz.

Es decir: deja de buscar la felicidad, y empezar a vivir la felicidad.

Un estudio realizado por June Gruber (psicóloga de Yale), sugiere que buscar constantemente como ser feliz, puede generar angustia. Esto sucede cuando quienes la buscan, lo hacen pensando en que todo lo que se sugiere realizar para alcanzar la felicidad, DEBE de hecho hacerlos felices, y no saben lidiar con la frustración, si los resultados no aparecen en tiempo y forma.

La verdad, es que la felicidad, no es producto de hacer una cosa, sino de un cambio en el estilo de vida, y no siempre se lo consigue por arte de magia.

Puedes empezar ahora mismo realizando simples cambios como:

perdona,

deja ir,

relájate (no puedes controlarlo todo),

prioriza la paz y no siempre la razón (es mucho más saludable),

redefine tus valores,

sonríe un poco más,

di gracias,

no te presiones,

come despacio y disfruta cada bocado,

etc. (etc = el resto de los 6 puntos del artículo)

2- CAMBIA EL PARADIGMA: el éxito no te hace ser más feliz.

Esto nos afecta a todos, porque es un paradigma que aún sigue instalado en la sociedad. La presión cultural y social al respecto, nos ha llevado a creer que un título, un rol, una posición en una empresa, un cheque gigante a fin de mes, un proyecto que funciona, es lo que nos da la felicidad.

Pero: ¿qué seríamos nosotros entonces, si todo eso desaparece? En realidad, no está mal ni el cheque, ni la posición, ni el proyecto, lo que está errado es condicionar nuestra vida, y nuestra “felicidad” a eso, porque son cuestiones demasiado efímeras para que funcionen como único sostén de nuestra vida.

Por eso, el camino hacia el éxito, es completamente el inverso al que creemos, e inclusive, se puede obtener mucho, pero mucho más de lo que imaginamos, si lo recorremos de esta manera.

El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que estas haciendo, entonces serás exitoso
― Albert Schweitzer

Quién hace cosas para todos los días poder estar en paz, en plenitud y vivir momentos de felicidad, puede triunfar en el resto de los desafíos de la vida: en las relaciones, en el trabajo, en la familia, etc.

Según un estudio realizado por Sonja Lyubomirsky, Ph.D., de la Universidad de California, indica que cuando las personas se sienten felices, tienden a ser optimistas, energéticos y a tener confianza en uno mismo, lo cual conlleva a que el resto encuentre a estas personas más agradables, sociables y confiables.

Estos aspectos amplían las oportunidades para: concretar un negocio, para cumplir objetivos exitosamente, crear o desarrollar nuevas cosas, inclusive para conocer a una pareja, hacer más amigos, etc.

Entonces para ser más feliz, intenta dejar esa ciega ambición, ya que el cheque llegará, el auto, y el status, también llegará, si primero encuentras la pasión, la plenitud en lo que eres y haces.

3-RODÉATE DE GENTE POSITIVA Y FELIZ

La felicidad es como una linda enfermedad o virus que se propaga a nuestro alrededor. Estar con gente positiva, agradecida, entusiasta, nos contagia bienestar, y nos transmiten esa energía especial, que permite que el día rodeados de ellos, sea más placentero, reconfortante, e inclusive más productivo.

Un estudio realizado por BMJ Group concluye que la felicidad de la gente, depende en gran medida, de la felicidad de las personas con quién se conecta, pudiendo ser inclusive, un fenómeno colectivo.

Por eso, es necesario saber elegir quiénes estarán a nuestro lado, ya que la influencia tanto positiva como negativa, es muy grande.

¿Acaso no resulta agotador estar cerca de personas que lo único que hacen es quejarse, o que cualquier cosa los pone tristes, o que sienten insatisfacción con su vida, transfiriendo esa frustración con actitudes poco pacientes, poco amables y egoístas?.

Estas personas, lamentablemente, no hacen más que tirarnos hacia atrás, porque pareciera que, para ellas nada es perfecto, ni demasiado bueno, ni demasiado lindo, ni demasiado justo, ni demasiado prometedor, ni demasiado seguro,etc.

Ya sea hacer un viaje, empezar un proyecto, iniciar una relación, armar una fiesta, o elegir un restaurant para ir a cenar, todo se vuelve demasiado complicado y el día pareciera estar lleno de trabas. Estas cosas no nos ayudan a crecer, a avanzar, en síntesis, no aporta en nada en la vida de alguien que busca como ser feliz.

Si el agua que no fluye libremente, al estancarse se pone fea, así también sucede con la energía que nos rodea, con las situaciones que se nos presentan.

¡Ojo! Con lo anterior, no espero que confundamos “negación”, con el optimismo. Tampoco sirve estar con personas negadoras de la realidad, de los problemas, de las piedras que todo camino tiene, ya que la vida está llena de cosas buenas y malas, pero lo importante es cómo nos enfrentamos a esas circunstancias. Las personas positivas y optimistas, no niegan los problemas, ni una realidad poco placentera, sino que tienen la suficiente seguridad personal, amor propio, para saber que pueden cambiar el curso de las cosas, y transformar un momento triste, doloroso, o un fracaso, en una experiencia que nos hará más sabios, o fuertes para seguir avanzando.

4- VIVE EL AHORA

La verdadera felicidad es disfrutar el presente, sin la ansiedad dependiente del futuro
– Lucius Annaeus Seneca

Un estudio publicado en Sciencemag , indica que las personas pasan divagando un 47% de su tiempo, lo cual implica una constante ausencia del presente, de las decisiones que tomamos, de los momentos memorables… y luego nos preguntamos ¿cómo fue que llegó navidad tan rápido? ¿Cómo fue que todo esto sucedió este año? Uno de los factores más relevantes para la felicidad, es estar enfocado en el hoy, abrazar el momento presente, tener conciencia de lo que nos rodea, y de cada sensación que vamos atravesando ahora, ya, en este instante.

El pasado no está, ya no cuentas con el ayer, menos aún con el futuro. Lo que tenemos es el presente, y es lo que debemos aprender a vivir.

Si uno piensa esto dos o tres veces, suena hasta de poco sentido común, querer experimentar o vivir algo que ya no está, o inclusive fantasear o preocuparse por cosas que ni siquiera aún han ocurrido, pero es así como, aparentemente, se nos pasa la vida. Por eso la nostalgia pesa tanto, por eso tantos arrepentimientos, tantos miedos sin sentido…

¿Por qué seremos tan insensatos y nos privamos del hoy? Hoy tienes salud, ahora estas tomando un café caliente, riquísimo, ahora estas abrigado, ahora el sol da en tu cara y puedes respirar, ahora tienes una pareja que te acompaña, una amiga que te llama, un jefe que te alienta, hoy es hoy.

¿Mañana tendremos esas cosas aún? Y… No sabemos, pero con certeza, vivir pensando en el pasado, o preocupados por el futuro, nos sacan de la vida que tenemos hoy, que es quizás la vida que nos puede hacer feliz, pero con tanto ruido, no podemos darnos cuenta.

5- REALIZA UNA ACTIVIDAD FÍSICA.

Realizar alguna actividad física en el día, cambia el día.

Si estabas cansado, estarás con más energía, si estabas preocupado, estarás menos tenso, si no te gustaba tu cuerpo, te gustará más. Inclusive, si sufrías de insomnio, podrás relajarte y conseguir el sueño, lo cual nos permite además tener mejor humor, estar más lúcidos y focalizados.

Hacer ejercicios también funciona de manera muy poderosa para calmar trastornos de ansiedad. Un Estudio realizado por Daniel Lenders, de la Universidad Estatal de Arizona, indica que ejercitar funciona mejor que la relajación, que la meditación y música terapia, para episodios de ansiedad.

Así mismo, se realizó un estudio a través del cual, se comprobó que aún sin perder peso, a las personas que se le había asignado una rutina de ejercicios de 6×40 mins, luego del mismo tenían una mejor percepción de su cuerpo, en comparación con el grupo que se le asignó una actividad de lectura.

Los beneficios de la actividad física, trascienden todo lo relativos al cuerpo. Un estudio comprobó que aquellas personas con trastornos depresivos, a quiénes se le había suprimido todo tipo de droga y en su reemplazo realizaban distintas rutinas de actividad física, mostraban altos índices de recuperación, y lo más importante, bajos índices de recaída, en comparación con aquellos que sólo habían seguido un tratamiento con medicamentos.

Claro, me imagino que en un día frío, o luego de una jornada agotadora, es más fácil quedarse en el sillón, “relajándonos” con un café, mirando una serie o leyendo un libro, lo cual no está para nada mal, el caso es, que elijas hacer SIEMPRE eso. Para aquellos que necesitan cambiar de una vez por todas la energía del día, y un café, una cerveza, un sillón, no devuelve nada positivo, ejercitar es el mejor antídoto.

Aunque en un principio cueste juntar coraje para salir a caminar, correr, andar en bicicleta durante una mañana helada, o una tarde de mucho calor, o una noche, luego de resolver todos los problemas de un día agotador, si finalmente te animas a hacerlo, la sensación al regresar a tu casa, va a ser fantástica. Te lo prometo.

Te sientes más fuerte, más vivo, más sano, más poderoso, porque has logrado hacer algo que no habías pensado que ibas a poder hacer. Es un paso más de superación personal. Inténtalo, es parte de este hermoso trabajo diario de ser más feliz.

6-PRACTICA LA GRATITUD

En este punto, es dónde más cómoda me siento, porque realmente nunca me ha fallado la acción de dar gracias.

No sólo dar gracias a personas, sino a la vida, al universo, o al Dios en el que crees. Es como que mientras más agradecido uno es, la vida te retribuye con más de eso por lo que agradeces.

El acto de agradecer, es también una correlación de estar focalizado, de vivir el ahora, es un acto del presente, de estar viviendo tu vida hoy, porque está tu conciencia en cada una de las cosas que te están sucediendo, y en lo que tienes.

Parece tonto, pero para mí es fundamental agradecer tener todas mis extremidades: dos piernas, dos brazos, dos orejas (eso no es una extremidad pero me siguen con la idea), y cuando lo hago, automáticamente siento un alivio y felicidad de que cada cosa está en su lugar y que si quiero puedo salir a correr y ser libre por una hora. Puedo ver, puedo oler, puedo escuchar, puedo degustar los sabores del mundo, puedo sentir la textura de las cosas. Y eso realmente no tiene precio. ¿O no les ha sucedido de golpearse una pierna o quemarse un dedo, y que toda la rutina del día se vuelva un “infierno”?

jueves, 28 de diciembre de 2017

Las mujeres mueren más por infarto que los hombres debido a numerosos síntomas que no conocen…

A pesar que las enfermedades cardiovasculares son calificadas frecuentemente como un problema para los hombres, los infartos siguen siendo la principal causa de muerte para ambos géneros en la mayor parte del mundo. Una circunstancia adversa para el diagnóstico de las féminas es que los síntomas pueden ser diferentes a los de los varones. Afortunadamente, las mujeres pueden ser conscientes de estos datos únicos para su caso y así reducir el riesgo de una cardiopatía. Las patologías relacionadas con la circulación y el corazón acaban con la vida de 82.000 mujeres al año tan solo en Reino Unido, superando a los 79.000 hombres…

Síntomas de los infartos para las féminas

Los síntomas más comunes incluyen una sensación de dolor, presión o incomodidad en el pecho. Pero no siempre es algo severo o incluso lo más notable, particularmente en las chicas. Y es que puede darse sin ni siquiera notar nada en el pectoral. Las muchachas tienen más posibilidades de padecer este mal sin este conocido dolor que los hombres. Por eso deberían atender a otros signos importantes que les pueden dar una oportunidad en el último momento para salvarse. Prosigue tu lectura para conocerlos…

Los posibles signos incluyen incomodidad en el cuello, la mandíbula, los hombros o la parte superior de la espalda. Además, podríamos hablar de un aliento cortado, una incapacidad para respirar severa. También el dolor en uno o ambos brazos, náuseas o vómitos, sudoración sin sentido o fatiga inusual. Todo esto acompañado de una sensación de ligereza o mareo. Lo peor es que estas señales pueden ser más sutiles que los dolores semejantes a “la pisada de un elefante” en el pecho que casi todos conocemos…

Las féminas refieren esta sensación en el pectoral como una cierta presión u opresión. Esto seguramente sea debido a bloqueos en las arterias principales y en las más pequeñas, las responsables de suministrar sangre al corazón. Estos síntomas suelen aparecer cuando ellas están descansando, o incluso dormitando. El estrés mental puede ser también un factor importante de estos males. Las mujeres son a menudo mal diagnosticada por la ambigüedad de estos síntomas…

Factores de riesgo para las mujeres

A pesar de que hay diversos factores de riesgo para patologías cardiovasculares (colesterol alto, presión alta u obesidad) que afectan a ambos géneros, existen otras causas importantes que juegan un papel más importante en el desarrollo de las enfermedades e infartos de las chicas. A continuación mostramos las principales circunstancias que no deberían ser “pasadas por alto”, y que las féminas tendrían que evitar o paliar por su seguridad…

Diabetes: Las mujeres con esta enfermedad enfrentan unas probabilidades mayores de tener problemas con el corazón que los varones. Estrés y depresión: El órgano central de las féminas es afectado por estos pesares mentales más que el género opuesto. La depresión y la tristeza continúa hace más complicado llevar un estilo de vida saludable y seguir un tratamiento adecuado, así que contacta con tu doctor si este es tu caso, no lo ocultes…

Fumar: Siempre es negativo, y para las muchachas es peor incluso. Inactividad: Una falta de actividad física es un factor importante para el fallo cardíaco, y recientes estudios determinaron que las chicas tienden a ser más sedentarias. Menopausia: Los niveles bajos de estrógenos tras este proceso vital alberga una significante causa para desarrollar patologías del corazón en los vasos sanguíneos responsables del flujo al núcleo…

Síndrome del Corazón Roto: Esta condición (frecuentemente generada por situaciones estresantes que causan fallos en el músculo del corazón) ocurre más comúnmente en las féminas tras la menopausia. Complicaciones en el embarazo: La presión alta o la diabetes durante el periodo de gestación pueden aumentar las probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas respecto a las otras progenitoras… De la misma manera, esto puede ser transmitido a los descendientes.

Las féminas con enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoidea o el lupus pueden albergar un mayor peligro de padecer infartos. Así llegamos al final de nuestro artículo, esperamos que te haya inspirado, o al menos entretenido. Antes de marcharnos tenemos que señalar que el contenido de las informaciones vertidas anteriormente es de naturaleza meramente orientativa, y que lo más recomendable para informarte es acudir a tu médico de cabecera. ¿Qué te ha parecido? Coméntanoslo. Si te agradó dale like y comparte con tus allegados.

Principales diferencias entre los signos de Fuego

Los tres signos de fuego comparten muchas características entre sí, por eso, muy a menudo, también se atraen. Son divertidos, les encanta hablar y contar sus batallitas, aman ser los primeros en casi cualquier cosa que hacen, tienen un carisma difícil de igualar y son sinceros, a veces demasiado. Claro que conocerás a más de uno con estos rasgos, pero hay una serie de puntos que les diferencian.

ARIES

Le encanta la batalla, es peleón casi desde que su madre lo trajo al mundo, la competición, consciente o inconscientemente va muy muy unida a casi toda su vida y hace todo lo que puede para llegar el primero y derrotar al resto, es parte de su acusada naturaleza. No se rinde nunca, a pesar de darse golpes con la pared una y otra vez, siempre pensará que tarde o temprano podrá tirarla abajo, y al final, para sorpresa de muchos la tira, pero ojo, no será constante, sólo se acercará de vez en cuando a pegarle otro cabezazo con su cornamenta. Es revolucionario, es esa persona que dice que SI cuando todo el mundo dice NO, y esto le hace enfrentarse a los demás a menudo por tonterías. Ese rollo del “espíritu deportivo” con Aries lo siento, pero no va mucho. Es como una bola de fuego al rojo vivo, impulsivo, listo siempre para funcionar. Son valientes, impetuosos y sinceros a muerte.

LEO

Quizás no es tan revolucionario como Aries, pero a su manera, se hace notar, y a veces, mucho. Dentro de lo que cabe es el “más sensato y estable” (muchos Leo probablemente se estén riendo a carcajada suelta), pero sí, a pesar de todo, es el más cabal. Leo tiene la capacidad de mostrar siempre su mejor imagen, aunque el mundo se esté rompiendo, es optimista pero a veces la impulsividad y los nervios le juegan alguna que otra mala pasada. Protege mejor que nadie a las personas que están a su alrededor pero su pasión desbordada a menudo le hace decir palabras o hacer cosas que no debería, sobretodo para no herir al resto… No tiene demasiados filtros y menos aún cuando se enfada. El león es transparente al máximo. Es el fuego fijo, brillará por sí solo en cada sitio al que vaya, sabe que tiene el don de hacerlo, el don de iluminar hasta el escenario más oscuro, y atraerá la atención del resto hasta cuando no quiera atraerlo. Es el más egocéntrico de los tres y quizás también el más confiado. Si adoras a Leo, Leo te devolverá el detalle con halagos y elogios. Vive por y para amar.

SAGITARIO

De los tres signos es el más intelectual, digamos que es el que tiene más tablas para saber actuar en cada momento aunque no siempre sepa como agarrar el control y no dejarlo escapar. Sagitario es el que más valora su independencia, su libertad, su espacio. A pesar de que, como buen signo de fuego es impulsivo y te dirá lo que tenga que decirte sin pelos en la lengua, también estará encantado de escuchar tu opinión si en realidad tienes algo importante que decir. Sabe contentar a todo el mundo cuando se pone, tiene el don de la palabra demasiado desarrollado. Sagitario también es el más aventurero de todos, es a menudo un tanto inconsciente y se excede en ocasiones, mucho, pero al final es feliz así. Tiene un optimismo en el fondo de su alma que lo acaba liberando de cualquier tipo de dolor: “Lo bueno tardará en llegar, pero llegará…”

Las inseguridades de cada signo del zodiaco

Nuestras inseguridades nacen de todo aquello que nos gusta menos de nosotros. Nos sentimos inseguros cuando nos vemos inferiores a otros. Cuando tememos el rechazo por algo que no gusta de nuestra forma de ser, nos sentimos de menos. La mayor parte de las veces todas las inseguridades suelen estar relacionadas con nuestra autoestima. A mayor autoestima, menos inseguridades y viceversa. Conoce las tuyas para tenerlas mejor localizadas y luchar contra ellas. ¡A muerte!

ARIES

Aries, tu autoestima es alta y cuando baja un poquito tiras de ella hacia adelante o hacia arriba, con toda la fuerza, ímpetu y entusiasmo de tu signo. Sin embargo, nadie es perfecto y tú bastante mérito tienes con no caer casi nunca a pesar de los embates de la vida. Por eso, a veces te puedes sentir inseguro al lado de alguien a quien consideras superior. Por su inteligencia, por los éxitos que haya tenido, por su forma equilibrada de ser… Y te sale la competitividad. Y de sentirte inferior pasas a querer estar por encima. No lo hagas, tú vales más que eso. Lo que debes es intentar aprender de los valores que tiene esa persona que tanto te gustan. ¿Ves qué fácil?

TAURO

A pesar de la seguridad que muestras, también tú tienes tus inseguridades, Tauro. Y algunas están directamente relacionadas con tu capacidad constructiva y tu sentido de la posesión. Trabajas duro para conseguir lo que quieres. Y una vez conseguido, quieres mantenerlo. Es entonces cuando te entra el miedo a perder lo conseguido. Un miedo que se agrava cuando ves que a tu alrededor nada es eterno, todo cambia. Y todo eso te crea mucha inseguridad. Además del miedo a cambiar lo que crees que funciona bien. Tauro, no te aferres tanto a nada. Y vive el momento. Verás cómo sientes cierta liberación cuando dejes que se pierdan algunas cosas por el camino. En el fondo, no serían tan importantes.

GÉMINIS

Géminis, en tu carrera por la vida por llegar rápido, estar en mil sitios y hacer de todo un poco, quizás no hayas podido acabar muchas cosas de las que empezaste. Como tus estudios. O haber mantenido algunos trabajos o conservado algunas relaciones. Y ahí surgen tus inseguridades, pensando en si debías haber hecho esto mejor que lo otro. Si deberías profundizar más en vez de tener tantos intereses en tantas cosas pero quedarte siempre en la superficie. Géminis, tienes la inteligencia suficiente para darte respuesta a tus preguntas y sentirte más seguro de todo lo que haces o dejas de hacer. Mejor que tú no hay nadie para alertarte sobre lo que debes cambiar y lo que debes seguir haciendo igual.

CÁNCER

Cáncer, eres el centro de los núcleos familiares, de los grupos conectados por algún tipo de afecto (que pueden ser incluso de trabajo). Sabes que estás hecho para proteger, para amar a los demás. Y de ellos recibes en forma de cariño todo lo que necesitas en la vida. La dependencia de estos afectos y el miedo a perderlos es la fuente de muchas de tus inseguridades. Te mueres por querer demostrar una independencia para la que no sirves. Y te puedes acabar sintiendo peor. Cáncer, hay decenas de personas y grupos en los que siempre habrá un hueco para ti. No tengas miedo. Amplía tu círculo y multiplica lo que das y lo que puedes recibir.

LEO

Leo, tu autoestima está a salvo y la mantienes reforzándola con tus muchos valores. Sobre todo algunos que te llegan de tus intensas relaciones. Y donde sientes que esta autoestima pueda bajar un poquito, te autoexiges levantarte y crecerte aún más. Por eso, no sólo te gusta que los demás reconozcan lo que tienes (y les ofreces) sino lo que peleas por conservarlo. Tienes una autoestima alta y te lo curras mucho para mantenerla así. Y ahí es donde los demás te hacen sentir inseguro si no te reconocen lo que vales. Inseguridad que crece al verte vulnerable. Miedo a parecer poco, cuando no es así. Leo, seguro que los demás reconocen tus valores. ¿Y si te los empiezas a reconocer tú? ¿Por qué esperar a que tengan que hacerlo los demás? Ponte un 10 tú.

VIRGO

Mientras ayudas a todos te sientes feliz, Virgo. Hay algo dentro de ti que te dice que estás hecho para eso. Que naciste para sentirte útil. Pero también naciste siendo perfeccionista y analítico. Y eso te lleva a la inseguridad. ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Lo podría hacer mejor? ¿He tenido en cuenta todo los detalles para acertar al 100%? A todas estas preguntas deberías responderte con un SÍ. Pero ahí están tus inseguridades para no dejar que te relajes. Virgo, si no lo estuvieras haciendo bien, no te saldría todo tan bien como te sale. ¿Que se puede mejorar? Claro, todo es mejorable. Y lo puedes hacer, tranquilamente. Pero para sacar matrícula de honor. Disfruta tu sobresaliente AHORA.

LIBRA

Libra, en tu afán por encontrar el equilibrio, lo acabas encontrando. Y tu vida suele ser equilibrada (aunque tú por dentro tengas tus inquietudes). Tus relaciones sociales son intensas y estimulantes. ¿Qué es lo que lo estropea todo? Pensar en que cualquier cosa pueda desequilibrar esa vida: los conflictos con alguien, las dificultades del día a día, los errores al tomar alguna decisión… Tu inseguridad es por tu miedo a que algo o alguien pueda descontrolar lo que tanto te cuesta mantener en su sitio (incluido tú). Que alguien te arrastre a alguna pasión que se escape a tu control. Y si es así, ¿qué? Libra, date el gusto de probarlo. No hay mejor terapia para acabar con un miedo que conocer de cerca a tu enemigo. Seguro que luego dirás, ¡pues no era para tanto!

ESCORPIO

Con la intensidad de tus emociones, tus sentimientos y tus pasiones mueves el mundo, Escorpio. Lo sabes y es tu gran seguridad. Tu necesidad de estar satisfecho es ilimitada. Y eso te lleve a moverte y a mover el mundo. Sin límites. Eres capaz de cambiar cualquier cosa en esta vida Salvo lo que está fijo, lo que es estático. Lo que no se puede mover. Ahí surge tu inseguridad, de pura frustración. Escorpio, piensa que no eres tú. Hay quien cosas que son inamovibles. Hay personas, hechos y sentimientos rígidos. ¿Quien los quiere? Pasa de ellos. Disfruta de lo que tienes, de lo que sí puedes cambiar y es todo tuyo. Todo eso sí que se merece tu atención, tu interés y tu energía.

SAGITARIO

Sagitario, estás acostumbrado a tu optimismo y a conseguir muchos éxitos. En parte porque crees mucho en tus posibilidades. En parte porque apuestas a lo grande, y ganas a lo grande también. Pero la vida a veces no nos trae todo lo que esperamos. Y que tus expectativas se frustren sacan de ti un orgullo que podría ser bueno para pelear y mantener la cabeza alta. Pero a veces no te resulta tan fácil mantener el espíritu tan alto. Y es esa debilidad la que te llevará directamente a la inseguridad. Sagitario, nadie te juzga. No lo hagas tú. A veces se pierde, a veces caemos. Pero lo importante es levantarse o que haya muchas manos que te ayuden a hacerlo.

CAPRICORNIO

Tu capacidad para organizar tu vida y la de otras personas es de sobresaliente, Capricornio. Siempre desde un punto de vista práctico. Sabes cómo hacerlo y sabes cómo hacerlo bien. La prueba es que los demás se ponen a tu disposición para que lo hagas. Confían ciegamente en ti. Sin embargo, cuando se trata de sentimientos y emociones, llega tu inseguridad. Sabes que ahí no eres tan bueno. Y para colmo, te empeñas en esconder tus miedos y en que no se te note nada. Fuera la armadura Capricornio. Aprende a quitártela, aunque sea sólo a veces. Y cuando lo hagas, muchos miedos e inseguridades se irán con ella. Bye, bye.

ACUARIO

Estás tan pendiente y colaboras tanto en el bien común que tiendes a olvidarte de ti, Acuario. Tus relaciones con los demás son de puertas para afuera. Te sientes libre pudiendo hacer lo que quieres, expresando lo que piensas y sintiendo… poco. Ese desapego, esa distancia emocional que le pones a todo es lo que te lleva a oír una voz de alarma. La que te dice que también tienes que mirar hacia dentro, y descubrir si hay problemas. Y si los hay, arreglarlos. Y saber que tienes que enfrentarte a todo eso te produce inseguridad. Inseguridad que viene por el miedo. A tus deseos, a sentir, a enamorarse, a perder cosas… Acuario, a los miedos hay que enfrentarse. Y combatirlos. Y las inseguridades que se esconden detrás, caerán con ellos.

PISCIS

Tus habilidades psicológicas son las mejores de todo el Zodiaco, incluida tu intuición y tu capacidad para entender la subjetividad del alma humana. Tener estas virtudes, sin embargo, te crea inseguridad, Piscis. ¿Por qué? Porque no son comunes. Porque lo común es ser realista y tú quieres serlo pero en el fondo, te horroriza. Porque te gustan tus sueños pero los demás presumen de vivir la realidad. Y tú no sabes qué es eso. Piscis, juega con la vida. Compórtate de forma práctica en muchos de tus hábitos del día a día; se más realista en cosas banales. Haz como hacen ellos. Imítales. Pero que nadie toque tu esencia, tu capacidad para la fantasía y los sueños. Son tuyos, exclusivos. Y en eso, nadie te puede imitar.